QUÉ PASA CON EL DÓLAR PARALELO, PUES SEGUIRÁ SUBIENDO!!
Alexander Guerrero E(*)
Las profecías auto cumplidas de los operadores y el publico
Se desliza en los medios a diario, constituyendo “casi” un 'acuerdo" entre operadores y opinadores especializados, que el mercado del dólar paralelo y la presión al alza, se deba casi exclusivamente a combates y diferencias dentro del gobierno, a menudo entre el Ministro de Economía y el Presidente del BCV. También se argumenta en torno a que el “overshooting” en el paralelo se debe a contradicciones en la política monetaria del gobierno, y digo gobierno porque ya por Ley –después de cuatro reformas en ocho años!!!- este, el gobierno, confiscó la independencia y autonomía funcional del BCV para hacer política monetaria.
De hecho y desde hace varios años, profesando identidad ideológica del comunismo y presión presidencial, el directorio de BCV hace lo que el fisco quiere, desde transferir reservas internacionales al gobierno (fisco) manteniendo los bolívares emitidos habiendo perdido en su contabilidad monetaria las reservas transferidas, hasta su participación como agente financiero y “punta final” en el casino financiero de compra y ventas de bonos soberanos argentinos, ecuatorianos, pagares del Banco de Cuba, y otros instrumentos financieros de dudosa reputación financiera.
El Banco Central de Venezuela: la caja grande del fisco.
Para muestra solo un botón. El BCV no es independiente ni posee autonomía en sus decisiones de política monetaria; y ello es grotescamente visible en el ritmo inflacionario de la economía venezolana en estos años, una de las mayores del mundo, al lado de la de Mugabe, un patriota africano que se pasea por su continente con la espada de Bolívar, con una réplica que los venezolanos le regalamos.
Recordemos con rigor académico y científico que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario – no existe eso de inflación de costos o de salarios pamplinadas ideológicas - y por ende político porque las decisiones del Banco Central se han generado para promover y compensar las fuentes de pagos del gasto público; es decir, crear dinero sin contrapesos ni contravalores, la gente en la calle le llama eso dinero inorgánico, aunque el concepto no existe en la economía, al menos es grafico para mencionar algo que no sirve.
Para convertir al BCV en un agente fiscal-monetario, la Asamblea Nacional por pedido presidencial ha reformado la ley del BCV cuatro veces en ocho anos, las dos últimas para “sincerar su posición como agente fiscal ya no de última instancia sino como financista del desarrollo económico, el cual va en la factura del fisco, o bien en la Ley del presupuesto o en la expansión del gasto fiscal para presupuestario.
La ortodoxia contable del fisco ha sido mutilada para lograr ese objetivo institucional de imprimir dinero según lo requiera el fisco. La inflación está pagando y seguirá pagando la crisis fiscal del régimen. Todas esas piruetas legales y legislativas muestran un gobierno cuya expansión fiscal ya no puede ser financiada con petróleo, impuestos y deuda. Se requiere dinero fresco y este sale de las impresoras de la Casa de la Moneda al ritmo de Patria Socialismo, inflación o muerte!!.
La expansión fiscal, la acumulación de deuda publica: impacto en el mercado paralelo
La inflación y la presión cambiaria en el mercado paralelo o permuta que lleva el precio del dólar en ese mercado permuta a multiplicar por más de tres veces la tasa de cambio del dólar en CADIVI, describe claramente que el desequilibrio monetario en Venezuela, factura exclusiva del BCV, se origina en un fisco que acumula un colosal déficit fiscal que muestra los niveles de insolvencia del gobierno y que apunta a un hecho incontrovertible: un dólar a 7.25 en el mercado permuta aunque es caro, es mejor tenerlo que los bolívares “soberanos” que el BCV imprime para financiar el gasto publico.
Todo el mundo conoce que un Estado que crece en base a expropiaciones y nacionalizaciones, y a costas de la expansión el propio gobierno, y que acumula un proceso de descapitalización severa de empresas estatales (Guyana y PDVSA), además de la infraestructura eléctrica –como Planta Centro por ejemplo- no le queda otra que pagar ese gasto con “dinero inorgánico” y con la inflación; acotemos que esta es un impuesto.
La última reforma de la Ley del BCV, de hace dos semanas, coloca al BCV a disposición finalmente del gobierno,- cumpliendo así el sueño del Che Guevara cuando reformo el Banco de Cuba en 1962 en la oportunidad de ser nombrado Presidente del BNC, donde sabemos, fundió las reservas internacionales del BCC con el fisco cubano, la historia ya se conoce, inflación y escasez, ambas medidas por la longitud de las cosas, de harinas, azucares, caraotas, arroz, carne, jabón, y hasta papel toilette-, para financiar las economías o finanzas de empresas, ligadas en general al fisco o al flujo de caja del Estado (aunque ya esto lo tenemos con aquella última reforma entre gallos y media noche donde se autorizo al BCV a comprar bonos –chimbos- petroleros. . Ahora sin mucho prejuicio y más directamente el BCV ejercerá como caja no ad hoc, sino de dinero de alta potencia o como lo conoce el hombre de a pie: dinero inorgánico.
Que impacto produce la matriz expansiva fiscal en el mercado paralelo ¿
Volviendo a nuestro planteamiento inicial arriba, sobre las percepciones de la industria financiera, operadores, bancos y casas de bolsas y corretaje, acerca del mercado del dólar permuta, notamos que mediáticamente el gobierno, junto a ellos parecieran estar mareando a la opinión pública, pues se manipulan algunos fundamentos institucionales que están detrás y que inducen la enorme presión cambiaria en el mercado permuta que ha puesto el precio del swap hacia el dólar arbitraje- de 7.25 bolívares.
Toda esta parafernalia mediática del gobierno y las expectativas de los operadores a quienes el público, empresas y gente, buscan los recónditos caminos de información privilegiada que permita adivinar por dónde van los tiros en emisiones de bonos y su efecto en el dólar permuta, no pareciera adecuarse a la realidad descrita en los párrafos anteriores que muestran que la propia política monetaria, ahora visiblemente diseñada en Min Finanzas, y operada por el BCV, corre al ritmo de las finanzas públicas y al endeudamiento público. En el horizonte, el gobierno busca convertir al dinero en un mecanismos exclusivamente de cuenta, como en Cuba, es decir, pierde totalmente su característica de precautelitividad y resguardo; quien lo guarde en cuentas o en el colcho pierde o deteriora al paso de la inflación. Y si esta es de 2 a 3 % mensual, al cabo de un ano, 100 Bs –y que fuertes- solo podrán comprar los que hoy compran 50 de esos bolívares!!.
Mueren el dinero y el ahorro: dinero solo como unidad de cuenta, quien lo guarda pierde.
De esta manera, con pasivos –bonos y títulos de deuda pública- colocados en el mercado que, aunque pueden dejar buenos dividendos a los bancos y operadores en las transacciones del día día, van al mismo tiempo licuando –depreciando- fideicomisos, reservas de empresas de seguros, capitales de los propios bancos, cajas de ahorro, portafolios diversos mutuos, todo ello, unido a mecanismos de represión financiera por tasas de interés groseramente negativas, van licuando el menguado ahorro en activos líquidos de empresas y medianos ahorristas en el mercado bancario. La inflación va sustituyendo –destruyendo más precisamente- ahorro y capital por efectivo circulante de alto poder inflacionario y con poder de compra brutalmente depreciado. La ruta del empobrecimiento por destrucción del poder de compra de la moneda se retroalimenta con los cambios institucionales que coloca al BCV en manos del gobierno. El mar de la felicidad de Cuba está a la vuelta de la esquina, así como también una importante posibilidad de cambio. Una cosa traerá la otra, como en la tragedia de Plinio con los huevos de la serpiente.
De esta manera, por el horizonte de insaciabilidad del gasto público que no se recorta en los momentos en que cae la renta petrolera, y no precisamente por los precios, sino por una ley universal que dice que la relación ingreso fiscal por renta respecto del gasto público va disminuyendo en el tiempo porque los gobiernos son por definición deficitarios, pero el nuestro aun mas por carecer de mecanismos de contra-balance y controlabilidad de las finanzas públicas, en otras palabras un grado de ingobernabilidad absoluto afanosamente buscado por el Presidente para evitar dar respuestas a los órganos de poder público, ya inexistentes, es decir, sus horizontes en términos de descapitalización y (des)gobernabilidad son infinitos.
Estado y fisco: una unidad monetaria indisoluble
Y este fenómeno es aun mas grave por cuanto el Estado y el fisco viven una aberrante fusión, que nos dice que es difícil divisar dónde termina y uno, y donde comienza el otro, y esta diferencia es vital desde el punto de vista del gasto público y el impacto que él ejerce en la economía nacional. Todo ello transmite la idea muy, pero muy clara, que todos los dineros del mundo no alcanzara al estado socialista que crece y crece, con empresas nuevas y expropiadas y empleados y millones de supernumerarios afines al proceso revolucionario y llamados a defenderlo cuando este se encuentre en peligro.
Agréguesele a esto que las fuentes de ingreso fiscal, PDVSA y Guayana, y otras empresas públicas, viven hoy un proceso de descapitalización severo, que las convertirá de dadoras en pedidoras, de hecho ya muchas de ellas tendrían que cerrar, no solo por razones financieras, sino económicas, aunque sabemos que el fenómeno se produjo por "missmanagment", pero también porque el fisco pide y pide, y tiene urgente necesidades fiscales y políticas que no pueden esperar, so riesgo de que la revolución se trunque súbitamente.
Resumiendo, el enorme e incalculable déficit fiscal, que podemos leer como un déficit de caja no ‘financiable’ sino con inflación, porque el fisco es manejado como una caja, combinado por una política monetaria super-expansiva, e inflacionaria por efecto, -y defecto- no puede evitar que la precio del dólar en el mercado paralelo presione al alza, ese es el fondo del problema. Sin embargo, la visión mediática es que si el BCV interviene a 4.85, y si CADIVI aligera la entrega de dólares a 2.60, el mercado cede la presión la tasa pudiera bajar, toda una profecía no-cumplida de operadores financieros que esperan los bonos para ganarse su bologna.
Volviendo a las profecías del mercado: el gobierno no quiere que baje, tampoco lo puede bajar.
Pero en el mercado los operadores no comprenden al gobierno. Como de costumbre, en estos casos de mercados cambiarios restringidos, esta una profecía autocumplida, que pudiera cumplirse. Pero que opera con información privilegiada, y la gente, el publico y empresas siente que ese mercado no opera de manera fair o transparente, y ve como ese mercado de intervención del BCV o Min Finanzas opera por arreglo entre operadores y burócratas y por lo tanto no gana en el alguna confianza, la presión sobre el paralelo, o libre se mantiene, aunque en el entorno ayudado a no explotar por la severa contracción económica que sobrevive la economía venezolana desde el año pasado y que hace que la demanda en el mercado permuta (paralelo) caiga por la falta de negocios y economías.
A estas percepciones de la gente, fundadas sobre un esquema fiscal y monetario de ruina, surgen algunos hechos no muy visibles, porque el gobierno de alguna manera al desplegar una colosal propaganda y nada de transparencia en las cuentas y balances del gobierno y sus empresas -PDVSA, GUAYANA, FONDEN, y bancos estatales- ha impedido que la opinión publica aprenda que el fisco está viviendo dificultades fiscales intensas y severas y prácticamente una insolvencia crónica, dependiendo no de uno sino de varios milagros petroleros.
Y que por contrapartida el BCV vive la misma fortuna en el volumen de reservas internacionales, donde ya sabemos no todo lo que allí brilla es oro, en otras palabras, las reservas internacionales disponibles al BCV (y al gobierno) no son todas liquidas, compromisos financieros y algunas "chimbas" matemáticas financieras expresadas en el mercado de capitales tanto por adquisición de bonos y su respectiva colatelarización en letras y bonos estructurados han disminuido los volúmenes de reservas internacionales disponibles para la "economía" tanto para el mercado regulado por CADIVI como el mercado regulado del BCV a una tasa de cambio efectiva que ya es 100 % mayor que el dólar CADIVI.
El BCV tampoco lo quiere bajo, además no puede hacer mucho, está amarrado por el fisco.
Pero también porque los fondos en divisas e inversiones FONDEN, PDVSA y otros cogieron un soberano palo en la pasada crisis financiera. No nos mostraron los balances para medir las perdidas. Recordamos que todo el mundo perdió en la crisis financiera recién pasada, y desde luego al republica de Venezuela también perdió, solo que no sabemos cuánto.
Y finalmente, por ser el mercado paralelo, un mercado sui generis, por carencia de mecanismos de esterilización monetaria, ejecutado en una sola frontera, es decir off shore, y ante las dificultades fiscales y de caja del gobierno y del Estado, no existe la menor intención de empujar ese dólar a la baja, porque después de todo ellos son beneficiarios en el mercado de bolívares, ellos son los dueños de los dólares y los que necesitan muchos bolívares, y si estos son más por cada dólar colocado off shore, la estructura de incentivos va en dirección de mantener un mercado con presión al alza, lo cual desde luego no quiere decir, que la corrupción y otros esquemas de apropiación de renta de funcionarios del gobierno en el mercado "libre' del dólar, no impliquen en un momento dado la colocación de algunas reservas para darle al BCV algunos bolívares que sabemos ya no van a los hornos monetarios sino al fisco.
Sin embargo como el BC V dispone de escasas reservas internacionales se ha permitido ir ñinguita por ñinguita en el mercado de bonos cambiarios para recomponer la escasez en CADIVI, pero a un miserable ritmo de 600 millones de dólares por mes. En esas condiciones, porque debería caer el dólar paralelo, si el gobierno no lo quiere ?..........
Economista, PhD(London)
domingo, 18 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
El GOBIERNO QUIERE UN DOLAR FUERTE Y UN BOLIVAR DEBIL
Alexander Guerrero E (*)
El gobierno no desea estabilizar el mercado cambiario: todo lo contrario.
Alimentar la presión al alza de dólar en el permuta ha sido l agenda fiscal hasta ahora, así será en adelante, sin embargo han logrado engañar a los agentes del mercado que ellos tienen intenciones de reducir la presión para que el dólar paralelo reduzca el spread frente al oficial, el cual desde enero pareciera estar entre 4.8 y 5.5 Bs por dólar que es el arbitraje que el BCV induce con la colocación de los bonos cambiarios.
Es importante hacer notar que hay severas restricciones para emitir bonos cambiarios por parte del BCV y estas están en la balanza de pagos; las restricciones en la balanza se encuentran en los déficits en cuenta corriente por caída de las exportaciones petroleras y por incremento de las importaciones en virtud del proceso de descapitalización de la industria y agroindustria venezolana sometida al peso de los controles de precios, de cambio, a las expropiaciones y violencia institucional puesto en marcha por la revolución para desmontar el capitalismo criollo.
Pero hay otros elementos que aseguran que el gobierno prefiere mantener la presión en alza en la tasa de cambio en el mercado permuta, además de acelerar las devaluaciones de los tipos de cambio oficial. Algo de eso nos lo dieron a principios del año con una devaluación que supero el 100%.
Para comprender la cuestión cambiaria. Porque varios tipos de cambio ?
Para comprender ese curioso fenómeno de un gobierno jugando a estimular la presión en el mercado permuta, y si se quiere, hacer lo único que puede, dada las severas condiciones fiscales y financieras en la que se coloco ocasionado por el grotesco dispendio fiscal de estos últimos tres años, es necesario aprender algunos conceptos importantes.
El dinero es en todo su expresión, confianza, porque su emisión depende la política, el banco central está en manos del gobierno, y si este es dispendioso, la gente de inmediato pierde la confianza en la moneda. Es lo que ha ocurrido en Venezuela particularmente en los últimos dos años cuando se introdujo el cambio de la moneda por Bolívar Fuerte adornado con el contenido ideológico acostumbrado del gobierno para idiotizar la opinión pública.
En la vida real de la economía, el dinero es esencialmente generado por la actividad económica privada, en otras palabras la economía “supone” que el gobierno se dedique a cubrir de reglas y abarate los mecanismos de arbitraje y transacción, es decir a permitir que la economía que la gente realice permita un mayor standard de vida.
Sin embargo, la historia nos muestra que muchos accidentes están en su camino, y uno de ellos es cuando el Estado se convierte en empresario, este hecho desnaturaliza la vida economía de un determinado entorno, porque el Estado –léase gobierno- por lo general sostiene un desbalance fiscal dado que se pierde no solo la independencia del banco central sino que se evapora el contrapeso institucional que gobierna no solo la emisión de dinero si fundamento sino que limita el endeudamiento público.
Porque el dólar presiona al alza ? Que fuerzas se mueven tras bastidores ?
Con un balance fiscal deficitario, un gobierno totalitario, como el que disponemos en Venezuela está tentado a pervertir el mecanismo de reglas monetarias para utilizar dinero de alta potencia para financiar sus déficits. Las consecuencias, todos lo saben se envuelven en fuertes presiones inflacionarias, porque el dinero para pagar esos déficits es impreso sin ton ni son. El dinero se convierte entonces en algo en el cual la gente no le tiene confianza, su poder de compra depende de decisiones políticas.
Es importante comprender este curioso fenómeno, porque el dinero es confianza mientras tenga incentivos privados, una vez que entra en la lógica de las impresoras de los bancos centrales empujados por los déficits fiscales de los gobiernos, el dinero como tal desaparece, se deprecia a velocidad y pierde su razón de ser, mantener valor y poder de compra.
Eso lo que precisamente ocurre en Venezuela, con el agravante que los mecanismos de arbitrajes están intervenidos e impedidos de funcionar acorde a las reglas del mercado. Tanto los precios de los bienes, como la tasa de interés como la tasa de cambio están intervenidos severamente por lo que sus pecios no reflejan el acontecer económico.
Porque las distorsiones en el precio del dólar ?
En el mercado cambiario hay un conjunto de distorsiones producidas por el control de cambio, esas distorsiones pueden ser absorbidas en el corto plazo por los excedentes en la balanza de pagos (la moneda se sobrevalua y su demanda es satisfecha en apariencia). Pero cuando la balanza de pagos, sujeta como la Venezolana, a las realidades fiscales de un gobierno que gasta en exceso y sin control, la presión sobre el bolívar es inevitable, creciendo en la medida que la gente conozca que los problemas fiscales no tienen remedio, sobre todo en un entorno político sin contrapesos institucionales; es decir, todos los poderes en la mano de un Presidente que a diario pierde no solo poder sino soporte político.
Así se tiene un diferencial en la tasa de cambio de casi 300%, en los extremos, y otras dos veces en los mecanismos cambiarios amorfos y perversos que dibujan un dólar vendido por el BCV en más o menos 5 bolívares por dólar, el cual como se observa es el doble de la tasa de cambio oficial de 2.60Bs/$. Ello lleva la presión cambiaria (pese a que el permuta no es en ningún modo un mercado cambiario) en el llamado mercado paralelo a un alza sostenida, dibujada esta por los problemas fiscales de un gobierno que ideológicamente no comprende la lógica monetaria y tiene un concepto del dinero primitivo, pero que le queda poco espacio para financiar su gasto por vías normales, impuestos, renta o royalties petroleros, e inclusive deuda pública.
Como el dinero según esa visión ideológica primitiva no tiene precio de mercado y es considerado un bien público -de esos que no tienen costo- el Banco Central puede imprimir de acuerdo a las necesidades fiscales. Por ese camino ya conocemos las transferencias de reservas internacionales –eufemísticamente consignadas como excedentarias- a FONDEN, lo cual es ciertamente cambiar el mismo dólar dos veces para obtener por cada dólar comprado por el BCV el doble de bolívares, uno para la base monetaria y el otro para transferirlo al fisco vía FONDEN. Cada dólar transferido al BCV deja en circulación los bolívares que este emitió en oportunidad de comprar ese dólar con bolívares emitidos a cambio de enviarlo a la reserva internacional.
Y cual es en realidad el precio del dólar en bolívares ?
Como hemos visto en este somero recuento, lo que define entonces los precios del bolívar en todos esos mercados perversos (oficial, el de los bonos cambiarios y el permuta) es la situación fiscal dramática ahora empeorada por el colapso eléctrico, por el cual atraviesa un gobierno que ideológicamente cree que es el dueño de todos los bolívares en circulación, y por lo tanto los puede imprimir a así antojo, independiente de las piruetas financieras que haga; a saber, transferencias al fisco vía FONDEN, dar al BCV prerrogativas de banca de desarrollo para comprar papeles comerciales, o de empresas publicas o privadas, o simplemente como dinero de alta potencia para financiar el déficit fiscal, salido de las impresoras de la Casa de la Moneda.
Por supuesto, y como aquella vieja lección de economía para principiantes que confirma que no hay almuerzo gratis, las perversiones cambiarias tienen sus impactos en los mecanismos de arbitraje de los bienes y servicios así como en el mismo dinero, y ello se sabe se expresa unitariamente como inflación; esta entonces es hija de la política monetaria puesta a disposición del fisco para financiar sus déficits fiscales y su irresponsabilidad fiscal. Así podemos fácilmente comprender esa premisa que repetimos a diario, la inflación es en realidad un impuesto y como tal el gobierno no tiene ningún incentivo para combatirla, por el contrario el eje central de sus políticas públicas reposa sobre la presión inflacionaria, esta alimenta al fisco.
Hacia dónde va entonces el dólar paralelo?
En ese marco conceptual y en vista de lo ocurrido con el dólar en los últimos seis años, es fácil observar y concluir que los incentivos fiscales del gobierno pasan por sostener una presión inflacionaria pujante, como la que se tiene en ese periodo observado de seis o más años. En otras palabras la escalada del dólar en el mercado permuta –swap de bonos públicos denominados en bolívares y dólares- es parte del mecanismo cambiario puesto en ejercicio por el gobierno para nutrir sus finanzas con el impuesto inflacionario, el mecanismo además de recurrente opera en un modo de circulo vicioso.
Por eso se pudo observar que pese al elevado ingreso de divisas durante varios años por los altos precios del petróleo, la tasa de cambio en el mercado permuta mantuvo su presión al alza, pese a la abundancia de divisas tanto en el mercado interno que financio la adquisición de bonos en dólares para después venderlos y transferir los dólares, como en el mercado externo, donde se reciclaban esos mismos dólares provenientes del petróleo que el BCV vendía para la compra de bonos públicos denominados en dólares.
Así, con mercado cambiario depredado por el mismo gobierno a través del régimen de control de cambio, en CADIVI –regulado políticamente por racionamiento- y en el mercado "permuta", por acción de PDVSA y bancos del Estado, bajo el horizonte fiscal descrito, fueron creados incentivos perversos a través de la corrupción y de los diferenciales representados en mas bolívares por cada dólar requeridos por el gobierno para incrementar el ingreso tanto fiscal como de las empresas públicas. El tenor de ese mecanismo depredador por parte del gobierno a la empresa privada que eventualmente pagaba esos dólares más caros en el permuta, podemos leerlo como parte de las políticas públicas dirigidas a descapitalizar la empresa privada nacional como fundamento para destruir el capitalismo criollo.
Los privilegios de la corrupción y las conexiones políticas
Hay un factor adicional que toma cuerpo en la corrupción en el gobierno, y es que los dólares han ido pasando a manos de importantes círculos alrededor de cuadros políticos y mafias organizadas en torno a adquisición de bancos y otras instituciones financieras, seguros, así con la administración de los portafolios individuales y otras asociaciones de intereses privados, de personas políticamente conectadas, cuya posición de dominio en el mercado se expresa a través de corredores y instituciones financieras y esta signada por un dólar permuta en constante presión al alza.
Mas bolívares por dólares es lo que cualquier mortal desea obtener hoy en Venezuela, sin embargo, el precio por debajo del permuta constituye un privilegio de tipo político, que muestra que la posición política es correlativa en el poder que se ejerce en el mercado cambiario, desde CADIVI hasta el mercado permuta. En otras palabras, los dueños de los dólares buscaran el precio permuta, y los dueños de los bolívares, buscan el de CADIVI, pero como los mecanismos de arbitraje del mercado han sido mutilados y suspendidos, la tasa de cambio obedece a privilegios e intereses.
Es evidente que bajo esas premisas el último interesado en estabilizar el dólar en el mercado permuta es precisamente el mismo gobierno.
El dólar paralelo seguirá bajo la presión del mercado y del propio gobierno que lo empuja al alza bajo dos premisas, esta fiscalmente acorralado, y necesita de bolívares, así sean depreciados para financiar su cada vez más escasa plataforma de soporte político.
(*) Economista, PhD
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Alexander Guerrero E (*)
El gobierno no desea estabilizar el mercado cambiario: todo lo contrario.
Alimentar la presión al alza de dólar en el permuta ha sido l agenda fiscal hasta ahora, así será en adelante, sin embargo han logrado engañar a los agentes del mercado que ellos tienen intenciones de reducir la presión para que el dólar paralelo reduzca el spread frente al oficial, el cual desde enero pareciera estar entre 4.8 y 5.5 Bs por dólar que es el arbitraje que el BCV induce con la colocación de los bonos cambiarios.
Es importante hacer notar que hay severas restricciones para emitir bonos cambiarios por parte del BCV y estas están en la balanza de pagos; las restricciones en la balanza se encuentran en los déficits en cuenta corriente por caída de las exportaciones petroleras y por incremento de las importaciones en virtud del proceso de descapitalización de la industria y agroindustria venezolana sometida al peso de los controles de precios, de cambio, a las expropiaciones y violencia institucional puesto en marcha por la revolución para desmontar el capitalismo criollo.
Pero hay otros elementos que aseguran que el gobierno prefiere mantener la presión en alza en la tasa de cambio en el mercado permuta, además de acelerar las devaluaciones de los tipos de cambio oficial. Algo de eso nos lo dieron a principios del año con una devaluación que supero el 100%.
Para comprender la cuestión cambiaria. Porque varios tipos de cambio ?
Para comprender ese curioso fenómeno de un gobierno jugando a estimular la presión en el mercado permuta, y si se quiere, hacer lo único que puede, dada las severas condiciones fiscales y financieras en la que se coloco ocasionado por el grotesco dispendio fiscal de estos últimos tres años, es necesario aprender algunos conceptos importantes.
El dinero es en todo su expresión, confianza, porque su emisión depende la política, el banco central está en manos del gobierno, y si este es dispendioso, la gente de inmediato pierde la confianza en la moneda. Es lo que ha ocurrido en Venezuela particularmente en los últimos dos años cuando se introdujo el cambio de la moneda por Bolívar Fuerte adornado con el contenido ideológico acostumbrado del gobierno para idiotizar la opinión pública.
En la vida real de la economía, el dinero es esencialmente generado por la actividad económica privada, en otras palabras la economía “supone” que el gobierno se dedique a cubrir de reglas y abarate los mecanismos de arbitraje y transacción, es decir a permitir que la economía que la gente realice permita un mayor standard de vida.
Sin embargo, la historia nos muestra que muchos accidentes están en su camino, y uno de ellos es cuando el Estado se convierte en empresario, este hecho desnaturaliza la vida economía de un determinado entorno, porque el Estado –léase gobierno- por lo general sostiene un desbalance fiscal dado que se pierde no solo la independencia del banco central sino que se evapora el contrapeso institucional que gobierna no solo la emisión de dinero si fundamento sino que limita el endeudamiento público.
Porque el dólar presiona al alza ? Que fuerzas se mueven tras bastidores ?
Con un balance fiscal deficitario, un gobierno totalitario, como el que disponemos en Venezuela está tentado a pervertir el mecanismo de reglas monetarias para utilizar dinero de alta potencia para financiar sus déficits. Las consecuencias, todos lo saben se envuelven en fuertes presiones inflacionarias, porque el dinero para pagar esos déficits es impreso sin ton ni son. El dinero se convierte entonces en algo en el cual la gente no le tiene confianza, su poder de compra depende de decisiones políticas.
Es importante comprender este curioso fenómeno, porque el dinero es confianza mientras tenga incentivos privados, una vez que entra en la lógica de las impresoras de los bancos centrales empujados por los déficits fiscales de los gobiernos, el dinero como tal desaparece, se deprecia a velocidad y pierde su razón de ser, mantener valor y poder de compra.
Eso lo que precisamente ocurre en Venezuela, con el agravante que los mecanismos de arbitrajes están intervenidos e impedidos de funcionar acorde a las reglas del mercado. Tanto los precios de los bienes, como la tasa de interés como la tasa de cambio están intervenidos severamente por lo que sus pecios no reflejan el acontecer económico.
Porque las distorsiones en el precio del dólar ?
En el mercado cambiario hay un conjunto de distorsiones producidas por el control de cambio, esas distorsiones pueden ser absorbidas en el corto plazo por los excedentes en la balanza de pagos (la moneda se sobrevalua y su demanda es satisfecha en apariencia). Pero cuando la balanza de pagos, sujeta como la Venezolana, a las realidades fiscales de un gobierno que gasta en exceso y sin control, la presión sobre el bolívar es inevitable, creciendo en la medida que la gente conozca que los problemas fiscales no tienen remedio, sobre todo en un entorno político sin contrapesos institucionales; es decir, todos los poderes en la mano de un Presidente que a diario pierde no solo poder sino soporte político.
Así se tiene un diferencial en la tasa de cambio de casi 300%, en los extremos, y otras dos veces en los mecanismos cambiarios amorfos y perversos que dibujan un dólar vendido por el BCV en más o menos 5 bolívares por dólar, el cual como se observa es el doble de la tasa de cambio oficial de 2.60Bs/$. Ello lleva la presión cambiaria (pese a que el permuta no es en ningún modo un mercado cambiario) en el llamado mercado paralelo a un alza sostenida, dibujada esta por los problemas fiscales de un gobierno que ideológicamente no comprende la lógica monetaria y tiene un concepto del dinero primitivo, pero que le queda poco espacio para financiar su gasto por vías normales, impuestos, renta o royalties petroleros, e inclusive deuda pública.
Como el dinero según esa visión ideológica primitiva no tiene precio de mercado y es considerado un bien público -de esos que no tienen costo- el Banco Central puede imprimir de acuerdo a las necesidades fiscales. Por ese camino ya conocemos las transferencias de reservas internacionales –eufemísticamente consignadas como excedentarias- a FONDEN, lo cual es ciertamente cambiar el mismo dólar dos veces para obtener por cada dólar comprado por el BCV el doble de bolívares, uno para la base monetaria y el otro para transferirlo al fisco vía FONDEN. Cada dólar transferido al BCV deja en circulación los bolívares que este emitió en oportunidad de comprar ese dólar con bolívares emitidos a cambio de enviarlo a la reserva internacional.
Y cual es en realidad el precio del dólar en bolívares ?
Como hemos visto en este somero recuento, lo que define entonces los precios del bolívar en todos esos mercados perversos (oficial, el de los bonos cambiarios y el permuta) es la situación fiscal dramática ahora empeorada por el colapso eléctrico, por el cual atraviesa un gobierno que ideológicamente cree que es el dueño de todos los bolívares en circulación, y por lo tanto los puede imprimir a así antojo, independiente de las piruetas financieras que haga; a saber, transferencias al fisco vía FONDEN, dar al BCV prerrogativas de banca de desarrollo para comprar papeles comerciales, o de empresas publicas o privadas, o simplemente como dinero de alta potencia para financiar el déficit fiscal, salido de las impresoras de la Casa de la Moneda.
Por supuesto, y como aquella vieja lección de economía para principiantes que confirma que no hay almuerzo gratis, las perversiones cambiarias tienen sus impactos en los mecanismos de arbitraje de los bienes y servicios así como en el mismo dinero, y ello se sabe se expresa unitariamente como inflación; esta entonces es hija de la política monetaria puesta a disposición del fisco para financiar sus déficits fiscales y su irresponsabilidad fiscal. Así podemos fácilmente comprender esa premisa que repetimos a diario, la inflación es en realidad un impuesto y como tal el gobierno no tiene ningún incentivo para combatirla, por el contrario el eje central de sus políticas públicas reposa sobre la presión inflacionaria, esta alimenta al fisco.
Hacia dónde va entonces el dólar paralelo?
En ese marco conceptual y en vista de lo ocurrido con el dólar en los últimos seis años, es fácil observar y concluir que los incentivos fiscales del gobierno pasan por sostener una presión inflacionaria pujante, como la que se tiene en ese periodo observado de seis o más años. En otras palabras la escalada del dólar en el mercado permuta –swap de bonos públicos denominados en bolívares y dólares- es parte del mecanismo cambiario puesto en ejercicio por el gobierno para nutrir sus finanzas con el impuesto inflacionario, el mecanismo además de recurrente opera en un modo de circulo vicioso.
Por eso se pudo observar que pese al elevado ingreso de divisas durante varios años por los altos precios del petróleo, la tasa de cambio en el mercado permuta mantuvo su presión al alza, pese a la abundancia de divisas tanto en el mercado interno que financio la adquisición de bonos en dólares para después venderlos y transferir los dólares, como en el mercado externo, donde se reciclaban esos mismos dólares provenientes del petróleo que el BCV vendía para la compra de bonos públicos denominados en dólares.
Así, con mercado cambiario depredado por el mismo gobierno a través del régimen de control de cambio, en CADIVI –regulado políticamente por racionamiento- y en el mercado "permuta", por acción de PDVSA y bancos del Estado, bajo el horizonte fiscal descrito, fueron creados incentivos perversos a través de la corrupción y de los diferenciales representados en mas bolívares por cada dólar requeridos por el gobierno para incrementar el ingreso tanto fiscal como de las empresas públicas. El tenor de ese mecanismo depredador por parte del gobierno a la empresa privada que eventualmente pagaba esos dólares más caros en el permuta, podemos leerlo como parte de las políticas públicas dirigidas a descapitalizar la empresa privada nacional como fundamento para destruir el capitalismo criollo.
Los privilegios de la corrupción y las conexiones políticas
Hay un factor adicional que toma cuerpo en la corrupción en el gobierno, y es que los dólares han ido pasando a manos de importantes círculos alrededor de cuadros políticos y mafias organizadas en torno a adquisición de bancos y otras instituciones financieras, seguros, así con la administración de los portafolios individuales y otras asociaciones de intereses privados, de personas políticamente conectadas, cuya posición de dominio en el mercado se expresa a través de corredores y instituciones financieras y esta signada por un dólar permuta en constante presión al alza.
Mas bolívares por dólares es lo que cualquier mortal desea obtener hoy en Venezuela, sin embargo, el precio por debajo del permuta constituye un privilegio de tipo político, que muestra que la posición política es correlativa en el poder que se ejerce en el mercado cambiario, desde CADIVI hasta el mercado permuta. En otras palabras, los dueños de los dólares buscaran el precio permuta, y los dueños de los bolívares, buscan el de CADIVI, pero como los mecanismos de arbitraje del mercado han sido mutilados y suspendidos, la tasa de cambio obedece a privilegios e intereses.
Es evidente que bajo esas premisas el último interesado en estabilizar el dólar en el mercado permuta es precisamente el mismo gobierno.
El dólar paralelo seguirá bajo la presión del mercado y del propio gobierno que lo empuja al alza bajo dos premisas, esta fiscalmente acorralado, y necesita de bolívares, así sean depreciados para financiar su cada vez más escasa plataforma de soporte político.
(*) Economista, PhD
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martes, 16 de marzo de 2010
VENEZUELA EN RUINAS: PATRIA O MUERTE!!!
Alexander Guerrero E(*)
La “crisis eléctrica” es solo una muestra del grado de descapitalización y deterioro de la infraestructura industrial alcanzado por Venezuela en 10 años de revolución. Las razones de esa “súbita” aparición, son demasiado terrestres y mortales, corrupción, ineficiencia, estatismo, y mucho de la agenda “revolucionaria” para el control político del ciudadano, el racionamiento eléctrico de hoy ha transformado esa “crisis” en un mecanismo de represión de control social y político de la gente. Muchas cosas deben ser explicadas por el gobierno, y particularmente por el Presidente de la Republica, la responsabilidad es de suyo propia.
1. La crisis eléctrica y un modelo de descapitalización por propósito político
Veamos algunos detalles. En la revisión de los presupuestos y planes de las empresas del Estado uno se consigue con que siempre se contemplaron los recursos y las razones para ejecutar las inversiones en el sector eléctrico. Los planes de inversión del sector eléctrico estatal hidro y termoeléctrico existen desde hace más de diez anos, y los planificadores de la revolución los consideraron en su oportunidad y así se lo hicieron saber al Presidente, quien sin embargo tenía otras ideas de cómo “administrar” los fondos planificados para ese sector: un casino financiero.
El depositario de esos fondos era FONDEN, además de los fondos fiscales contemplados en el Presupuesto, pero el Presidente y sus ministros estrellas estaban entretenidos en la colocación de esos fondos en letras estructuradas, bonos argentinos, ecuatorianos, pagares cubanos, etc., todo un casino financiero en la Caracas “capital de las finanzas continentales” que era el cuento chino de los ministros del ramo. El juego financiero en ese casino amarro en bonos los fondos que estaban dirigidos a esas obras eléctricas. Las inversiones no se hicieron, y el sector se descapitalizo. Esa irresponsable desinversión –contando con los recursos- debería ser atendida el día del juicio, ellos deberán presentar sus responsabilidades al país.
Pero las cosas no terminan allí, paralelo a la descapitalización de las empresas públicas, -el gobierno tuvo y tiene otros intereses políticos en que gastar esos recursos fiscales-, el gobierno mantenía y mantiene una agenda de descapitalización de la empresa privada a través de los controles de precios, de cambio y otras restricciones a los derechos de propiedad, así como un número considerable de leyes sectoriales que demolieron la capacidad de inversión del sector privado. Aunque sus propósitos eran visibles, muchos no lograron comprender los objetivos de la revolución: acabar con el sector privado.
2. Pobreza por encargo: destrucción de la empresa privada y del capital humano
Así, cuando uno exponía y explicaba esa agenda de destrucción, empresarios y parte importante del país político les costaba creerlo, hoy los hechos son demoledores, ya el país está convencido que la descapitalización es una macro política pública corrida por esa agenda estaba dirigida, a todo costo, a empobrecer al sector privado, conociéndose que con ello también se descapitalizaría al capital humano; es decir, se empobrecería al trabajador calificado.
En general, el proceso de descapitalización impuesto por la revolución se constituyo como premisa para el control político, alcanza casi todo el sector industrial privado, y se extendió por generalidad a las empresas el sector público, en Guayana el colapso fue total, corrupción e ineficiencia acabaron con las empresas de Guayana. En el sector privado, una buena parte – un 50%- del sector agroindustrial y agropecuario, así como subsectores del sector servicio, en virtud de la informalidad estimulada y creada con participación estatal en la cadena de distribución de alimentos. Una caída sostenida de la inversión privada neta en estos últimos ocho años –cerca del 45% - muestra el ritmo de empobrecimiento, y explica la enorme presión en CADIVI en demanda por dólares mas baratos, incluidas las respectivas mordidas.
La abundancia de reservas internacionales entre el 2004 y el 2007, estimuló la sustitución de producción nacional por producción importada, pero no es una consecuencia no intencionada, ha sido parte de la agenda política de destrucción del capital privado. Todo ello hizo posible ese proceso de empobrecimiento, cuyos síntomas aparecieron con fuerza hacia finales del 2008 cuando cayeron los precios del petróleo, periodo en el cual se le vieron las verrugas al socialismo bolivariano.
Este proceso de empobrecimiento ha tenido graves consideraciones políticas de parte del Presidente, dado que ese empobrecimiento global acelero la resistencia política y social de la gente; el Presidente corre hacia adelante actuando al margen de la constitución y ha decidido expropiar empresas sin pudor ni reglas buscando disminuir el peso social y político negativo que la revolución ya ha provocando en la gente.
Llegar al fondo de la agenda revolucionaria no ha sido una materia fácil para la inteligentzia nacional, en realidad muchos operadores políticos y los mismos capitanes de empresa no le dieron mayor seriedad al planteamiento subyacente –desde el mismo cambio de la constitución- de replicar el modelo de comunismo cubano. Sin embargo, el tramojo comenzó a notarse en los dos últimos anos y que el Presidente y sus acólitos nos venían con el récipe del comunismo cubano, la carrera contra el tiempo es acelerada, al Presidente pareciera agotársele el tiempo dado que la gente ya se percato que lo que está en movimiento es un régimen comunista “normal” un sovietismo tropicalizado del tipo cubano.
3. Cuáles han sido las causas de ese proceso de descapitalización?.
No hay que hacer grandes esfuerzos, desde que arranco el proceso constituyente, pudimos comprender que el comunismo –tipo cubano o soviético- era el sueño del Presidente. En esos días comenzamos a discutir y escribir sobre la amenaza al proceso de acumulación de capital que venía entaparado en el cambio constitucional en virtud del debilitamiento que traía la letra de las garantías, particularmente de los derechos de propiedad privada.
La inversión del sector privado pudo sobrevivir en estos últimos 40 anos todas las vicisitudes económicas y políticas de la crisis de la deuda en los ochenta, de la caída en los precios del petróleo, y hasta de las malas políticas económicas de esos 40 anos, la economía venezolana reaccionaba generalmente con una fuerza inusitada ante esas adversidades.
Las cosas cambiaron drásticamente con la nueva constitución y el nuevo tejido legal que traía el socialismo bolivariano, aunque para todos los efectos, cualquier tipo de socialismo. La desinversión y descapitalización fue agenda legislativa, política y está presente en cada política pública puesta en ejercicio por el régimen.
No era difícil proyectar en esos años que las intensas reformas constitucionales estaban dirigidas a cambiar el régimen socioeconómico basado en la propiedad privada y el mercado, a la prominencia del Estado como propietario de las tierras, los bosques, las minas, el espacio –electromagnético- el petróleo, como introducción, para después pasar a los llamados sectores “básicos” e la economía, electricidad (hoy en ruinas porque así lo dispuso la agenda de la revolución), cementos, petroquímica, química, los cuales serian igualmente arruinados por objetivo, allí esta SIDOR, y las empresas de la Corporación de Guayana, y desde luego PDVSA y sus filiales en manos del Estado. La descapitalización es total, los reales del petróleo y los impuestos han sido gastados ineficientemente, repartido a propios y extraños, en la compra de favores políticos, dentro y fuera del país; el precio es la ruina y en ese proceso vamos al paso de vencedores y hacia la muerte con el socialismo.
4. La destrucción de la propiedad privada: base del proceso de descapitalización y ruina.
La nueva constitución traía claramente los mecanismos jurídicos mediante los cuales se establecería el régimen de destrucción de los derechos de propiedad, la misa sala constitucional del TSJ, una especie de corte celestial, dirimiría en algunas de sus “jurisprudencias” el régimen de estado social de derechos social que sustituiría el régimen de estabilidad jurídica basado en la propiedad privada y en la proyección de los derechos de propiedad.
Allí se generó la famosa sentencia sobre los créditos indexados donde la Corte Constitucional cambia en jurisprudencia el estado de derecho que reposa en la propiedad privada y sus derechos, para darle a Estado la fuerza jurídica para intervenir en cualquier actividad económica, la cual sería en adelante susceptible de ser declarada de utilidad social o publica. No hace falta ir al articulado en especifico, el mismo preámbulo, dotaba al gobierno de esas herramientas para ir al despojo de la propiedad privada, con pago o sin el de las compensaciones que la misma constitución pondría como puto final de todo proceso de expropiación.
Solo empresas extranjeras han logrado compensación, o pago por los activos nacionalizados o estatificados, después de todo, sus países de origen tienen mecanismo legales y de presión manera para defender los derechos de propiedad de sus nacionales que actúan como inversionistas extranjeros. Sin embargo, aun, muchos juicios corren en tribunales internacionales por incumplimiento de los contratos por parte del gobierno revolucionario.
En particular y general, el proceso constituyente, tomo por sorpresa a una buena porción de la inteligentzia venezolana que durante ese proceso se refería a los derechos de propiedad como si fuese un tema esotérico, de hecho los venezolanos demostraron una cultura durante ese periodo constituyente una mediocre cultura en relación a sus derechos.
Algo similar ocurrió durante el posterior proceso legislativo de generación de leyes sectoriales en lo económico y lo social. Las elites económicas, culturales, universitarias, así como el amplio espectro de la clase política, -vieja y nueva-, desecharon o tomaron con escasa importancia como se iba desmontando el régimen formal e informal que –aunque mediocremente- justificaba y defendía los derechos de propiedad y el rol fundamental que estos juegan en el crecimiento económico de un país. La clase política de esos años prerrevolucionarios tampoco tenía muy claro que la protección de los derechos de propiedad era fundamental para el crecimiento económico. Recordamos que apenas se aprobó la Constitución en 1960 la coalición de AD, COPEI y URD, suspendió las garantías económicas (suerte de protección de los derechos de propiedad) las cuales estuvieron suspendidas durante 37 años.
La importancia de los derechos de propiedad y el régimen de protección que deben poseer, consiste en que ellos generan y representan un marco jurídico –de derechos- estable, que permita el proceso de inversión de capital, es decir, la capitalización de la actividad económica, el lucro, porque de la ganancia y el lucro salen los reales para la inversión. No hay crecimiento económico sustentable sin respeto a los derechos de propiedad, véase la historia del siglo XX y encontraran miles de ejemplos. La ruina de Europa ex socialista, del socialismo asiático, incluido el llamado socialismo ghandiano, y desde luego el tropical cubano, a todos ellos es común denominador la pobreza acumulada, la ruina.
5. Al precio de una ruina: base del régimen de control social y político
En Venezuela la ruina es un fenómeno ya visible y emerge acompañada de la sinverguensura de una clase política gobernante inepta, escasamente instruida, técnicamente cruenta, corrupta, ineficiente como burócrata, durante muchos de esos once años que llevan gobernando aplicando un particular sistema de apartheid político, ocupando todos los espacios gerenciales del estado, para depredarlo medrarlo, de acuerdo a lo que hoy muestra ese Estado, fue cubierta por el ingreso petrolero.
El control de cambio otorgó las divisas baratas para que la economía privada productiva se arruinara y fuese substituida por una especie de gran mercado persa que todo lo importaba, para cubrir las necesidades que había que satisfacer por la descapitalización del sector privado nacional, así el PIB del sector servicios sustituyo PIB de la producción industrial y agropecuaria. El Estado se convirtió en el principal importador de materias primas y productos terminados agroindustriales para el mercado sustituyendo al empresario privado. Para ellos se utilizaron las relaciones económicas derivadas de la riqueza fiscal petrolera que sirvió para comprar complicidades políticas e importar de todo para poder arruinar al empresario venezolano. De esta manera, por ejemplo, el sector automotriz prácticamente desaparece, los vehículos que hace más de diez años se ensamblaban y producían en Venezuela en un 90% ahora se importan, y salen rodando de los barcos en los puertos. Los agricultores de carne y lácteos ven sus rebaños morir –descapitalizarse- por la importación de cárnicos y lácteos del Estado venezolano de aquellos países políticamente amigos. Lo mismo los productores de zapatos, de alimentos en general, brasileños, argentinos uruguayos, etc. venden su vitualla acá sin controles básicos, sanitarios, para comenzar. Así se ha descapitalizado cerca del 15% del PIB (agricultura y agroindustria).
La descapitalización además del debilitamiento del marco jurídico y demolición de los derechos de propiedad, conto con un régimen cambiario con tasa de cambio sobrevaluada, así se acabo con el productor nacional. El control de cambio, un control políticos (Chávez dixit) manipulo la entrega de divisas según el horizonte políticos del solicitante de divisas.
Otras políticas públicas coadyuvaron la descapitalización del sector industrial y agroindustrial venezolano, el control de precios, lo cual impedía la acumulación del capital (inversión neta) hasta lograr su ruina y empobrecimiento.
Leyes restrictivas le quitan al capital privado de los venezolanos la posibilidad de levantar inversiones en los sectores de mayor productividad de la economía, minería, petróleo.
La contabilidad de los mecanismos para descapitalizar la economía privada no termina en leyes, decretos, o garantías constitucionales, sino que también ha contenido una buena dosis de violencia política y social, a un Estado y gobierno gobernando en muchas ocasiones al margen de la ley que ellos organizan a solicitud del Presidente, y a aprobar entre gallos y media noche.
*Economista, PHD (Londres)
Alexander Guerrero E(*)
La “crisis eléctrica” es solo una muestra del grado de descapitalización y deterioro de la infraestructura industrial alcanzado por Venezuela en 10 años de revolución. Las razones de esa “súbita” aparición, son demasiado terrestres y mortales, corrupción, ineficiencia, estatismo, y mucho de la agenda “revolucionaria” para el control político del ciudadano, el racionamiento eléctrico de hoy ha transformado esa “crisis” en un mecanismo de represión de control social y político de la gente. Muchas cosas deben ser explicadas por el gobierno, y particularmente por el Presidente de la Republica, la responsabilidad es de suyo propia.
1. La crisis eléctrica y un modelo de descapitalización por propósito político
Veamos algunos detalles. En la revisión de los presupuestos y planes de las empresas del Estado uno se consigue con que siempre se contemplaron los recursos y las razones para ejecutar las inversiones en el sector eléctrico. Los planes de inversión del sector eléctrico estatal hidro y termoeléctrico existen desde hace más de diez anos, y los planificadores de la revolución los consideraron en su oportunidad y así se lo hicieron saber al Presidente, quien sin embargo tenía otras ideas de cómo “administrar” los fondos planificados para ese sector: un casino financiero.
El depositario de esos fondos era FONDEN, además de los fondos fiscales contemplados en el Presupuesto, pero el Presidente y sus ministros estrellas estaban entretenidos en la colocación de esos fondos en letras estructuradas, bonos argentinos, ecuatorianos, pagares cubanos, etc., todo un casino financiero en la Caracas “capital de las finanzas continentales” que era el cuento chino de los ministros del ramo. El juego financiero en ese casino amarro en bonos los fondos que estaban dirigidos a esas obras eléctricas. Las inversiones no se hicieron, y el sector se descapitalizo. Esa irresponsable desinversión –contando con los recursos- debería ser atendida el día del juicio, ellos deberán presentar sus responsabilidades al país.
Pero las cosas no terminan allí, paralelo a la descapitalización de las empresas públicas, -el gobierno tuvo y tiene otros intereses políticos en que gastar esos recursos fiscales-, el gobierno mantenía y mantiene una agenda de descapitalización de la empresa privada a través de los controles de precios, de cambio y otras restricciones a los derechos de propiedad, así como un número considerable de leyes sectoriales que demolieron la capacidad de inversión del sector privado. Aunque sus propósitos eran visibles, muchos no lograron comprender los objetivos de la revolución: acabar con el sector privado.
2. Pobreza por encargo: destrucción de la empresa privada y del capital humano
Así, cuando uno exponía y explicaba esa agenda de destrucción, empresarios y parte importante del país político les costaba creerlo, hoy los hechos son demoledores, ya el país está convencido que la descapitalización es una macro política pública corrida por esa agenda estaba dirigida, a todo costo, a empobrecer al sector privado, conociéndose que con ello también se descapitalizaría al capital humano; es decir, se empobrecería al trabajador calificado.
En general, el proceso de descapitalización impuesto por la revolución se constituyo como premisa para el control político, alcanza casi todo el sector industrial privado, y se extendió por generalidad a las empresas el sector público, en Guayana el colapso fue total, corrupción e ineficiencia acabaron con las empresas de Guayana. En el sector privado, una buena parte – un 50%- del sector agroindustrial y agropecuario, así como subsectores del sector servicio, en virtud de la informalidad estimulada y creada con participación estatal en la cadena de distribución de alimentos. Una caída sostenida de la inversión privada neta en estos últimos ocho años –cerca del 45% - muestra el ritmo de empobrecimiento, y explica la enorme presión en CADIVI en demanda por dólares mas baratos, incluidas las respectivas mordidas.
La abundancia de reservas internacionales entre el 2004 y el 2007, estimuló la sustitución de producción nacional por producción importada, pero no es una consecuencia no intencionada, ha sido parte de la agenda política de destrucción del capital privado. Todo ello hizo posible ese proceso de empobrecimiento, cuyos síntomas aparecieron con fuerza hacia finales del 2008 cuando cayeron los precios del petróleo, periodo en el cual se le vieron las verrugas al socialismo bolivariano.
Este proceso de empobrecimiento ha tenido graves consideraciones políticas de parte del Presidente, dado que ese empobrecimiento global acelero la resistencia política y social de la gente; el Presidente corre hacia adelante actuando al margen de la constitución y ha decidido expropiar empresas sin pudor ni reglas buscando disminuir el peso social y político negativo que la revolución ya ha provocando en la gente.
Llegar al fondo de la agenda revolucionaria no ha sido una materia fácil para la inteligentzia nacional, en realidad muchos operadores políticos y los mismos capitanes de empresa no le dieron mayor seriedad al planteamiento subyacente –desde el mismo cambio de la constitución- de replicar el modelo de comunismo cubano. Sin embargo, el tramojo comenzó a notarse en los dos últimos anos y que el Presidente y sus acólitos nos venían con el récipe del comunismo cubano, la carrera contra el tiempo es acelerada, al Presidente pareciera agotársele el tiempo dado que la gente ya se percato que lo que está en movimiento es un régimen comunista “normal” un sovietismo tropicalizado del tipo cubano.
3. Cuáles han sido las causas de ese proceso de descapitalización?.
No hay que hacer grandes esfuerzos, desde que arranco el proceso constituyente, pudimos comprender que el comunismo –tipo cubano o soviético- era el sueño del Presidente. En esos días comenzamos a discutir y escribir sobre la amenaza al proceso de acumulación de capital que venía entaparado en el cambio constitucional en virtud del debilitamiento que traía la letra de las garantías, particularmente de los derechos de propiedad privada.
La inversión del sector privado pudo sobrevivir en estos últimos 40 anos todas las vicisitudes económicas y políticas de la crisis de la deuda en los ochenta, de la caída en los precios del petróleo, y hasta de las malas políticas económicas de esos 40 anos, la economía venezolana reaccionaba generalmente con una fuerza inusitada ante esas adversidades.
Las cosas cambiaron drásticamente con la nueva constitución y el nuevo tejido legal que traía el socialismo bolivariano, aunque para todos los efectos, cualquier tipo de socialismo. La desinversión y descapitalización fue agenda legislativa, política y está presente en cada política pública puesta en ejercicio por el régimen.
No era difícil proyectar en esos años que las intensas reformas constitucionales estaban dirigidas a cambiar el régimen socioeconómico basado en la propiedad privada y el mercado, a la prominencia del Estado como propietario de las tierras, los bosques, las minas, el espacio –electromagnético- el petróleo, como introducción, para después pasar a los llamados sectores “básicos” e la economía, electricidad (hoy en ruinas porque así lo dispuso la agenda de la revolución), cementos, petroquímica, química, los cuales serian igualmente arruinados por objetivo, allí esta SIDOR, y las empresas de la Corporación de Guayana, y desde luego PDVSA y sus filiales en manos del Estado. La descapitalización es total, los reales del petróleo y los impuestos han sido gastados ineficientemente, repartido a propios y extraños, en la compra de favores políticos, dentro y fuera del país; el precio es la ruina y en ese proceso vamos al paso de vencedores y hacia la muerte con el socialismo.
4. La destrucción de la propiedad privada: base del proceso de descapitalización y ruina.
La nueva constitución traía claramente los mecanismos jurídicos mediante los cuales se establecería el régimen de destrucción de los derechos de propiedad, la misa sala constitucional del TSJ, una especie de corte celestial, dirimiría en algunas de sus “jurisprudencias” el régimen de estado social de derechos social que sustituiría el régimen de estabilidad jurídica basado en la propiedad privada y en la proyección de los derechos de propiedad.
Allí se generó la famosa sentencia sobre los créditos indexados donde la Corte Constitucional cambia en jurisprudencia el estado de derecho que reposa en la propiedad privada y sus derechos, para darle a Estado la fuerza jurídica para intervenir en cualquier actividad económica, la cual sería en adelante susceptible de ser declarada de utilidad social o publica. No hace falta ir al articulado en especifico, el mismo preámbulo, dotaba al gobierno de esas herramientas para ir al despojo de la propiedad privada, con pago o sin el de las compensaciones que la misma constitución pondría como puto final de todo proceso de expropiación.
Solo empresas extranjeras han logrado compensación, o pago por los activos nacionalizados o estatificados, después de todo, sus países de origen tienen mecanismo legales y de presión manera para defender los derechos de propiedad de sus nacionales que actúan como inversionistas extranjeros. Sin embargo, aun, muchos juicios corren en tribunales internacionales por incumplimiento de los contratos por parte del gobierno revolucionario.
En particular y general, el proceso constituyente, tomo por sorpresa a una buena porción de la inteligentzia venezolana que durante ese proceso se refería a los derechos de propiedad como si fuese un tema esotérico, de hecho los venezolanos demostraron una cultura durante ese periodo constituyente una mediocre cultura en relación a sus derechos.
Algo similar ocurrió durante el posterior proceso legislativo de generación de leyes sectoriales en lo económico y lo social. Las elites económicas, culturales, universitarias, así como el amplio espectro de la clase política, -vieja y nueva-, desecharon o tomaron con escasa importancia como se iba desmontando el régimen formal e informal que –aunque mediocremente- justificaba y defendía los derechos de propiedad y el rol fundamental que estos juegan en el crecimiento económico de un país. La clase política de esos años prerrevolucionarios tampoco tenía muy claro que la protección de los derechos de propiedad era fundamental para el crecimiento económico. Recordamos que apenas se aprobó la Constitución en 1960 la coalición de AD, COPEI y URD, suspendió las garantías económicas (suerte de protección de los derechos de propiedad) las cuales estuvieron suspendidas durante 37 años.
La importancia de los derechos de propiedad y el régimen de protección que deben poseer, consiste en que ellos generan y representan un marco jurídico –de derechos- estable, que permita el proceso de inversión de capital, es decir, la capitalización de la actividad económica, el lucro, porque de la ganancia y el lucro salen los reales para la inversión. No hay crecimiento económico sustentable sin respeto a los derechos de propiedad, véase la historia del siglo XX y encontraran miles de ejemplos. La ruina de Europa ex socialista, del socialismo asiático, incluido el llamado socialismo ghandiano, y desde luego el tropical cubano, a todos ellos es común denominador la pobreza acumulada, la ruina.
5. Al precio de una ruina: base del régimen de control social y político
En Venezuela la ruina es un fenómeno ya visible y emerge acompañada de la sinverguensura de una clase política gobernante inepta, escasamente instruida, técnicamente cruenta, corrupta, ineficiente como burócrata, durante muchos de esos once años que llevan gobernando aplicando un particular sistema de apartheid político, ocupando todos los espacios gerenciales del estado, para depredarlo medrarlo, de acuerdo a lo que hoy muestra ese Estado, fue cubierta por el ingreso petrolero.
El control de cambio otorgó las divisas baratas para que la economía privada productiva se arruinara y fuese substituida por una especie de gran mercado persa que todo lo importaba, para cubrir las necesidades que había que satisfacer por la descapitalización del sector privado nacional, así el PIB del sector servicios sustituyo PIB de la producción industrial y agropecuaria. El Estado se convirtió en el principal importador de materias primas y productos terminados agroindustriales para el mercado sustituyendo al empresario privado. Para ellos se utilizaron las relaciones económicas derivadas de la riqueza fiscal petrolera que sirvió para comprar complicidades políticas e importar de todo para poder arruinar al empresario venezolano. De esta manera, por ejemplo, el sector automotriz prácticamente desaparece, los vehículos que hace más de diez años se ensamblaban y producían en Venezuela en un 90% ahora se importan, y salen rodando de los barcos en los puertos. Los agricultores de carne y lácteos ven sus rebaños morir –descapitalizarse- por la importación de cárnicos y lácteos del Estado venezolano de aquellos países políticamente amigos. Lo mismo los productores de zapatos, de alimentos en general, brasileños, argentinos uruguayos, etc. venden su vitualla acá sin controles básicos, sanitarios, para comenzar. Así se ha descapitalizado cerca del 15% del PIB (agricultura y agroindustria).
La descapitalización además del debilitamiento del marco jurídico y demolición de los derechos de propiedad, conto con un régimen cambiario con tasa de cambio sobrevaluada, así se acabo con el productor nacional. El control de cambio, un control políticos (Chávez dixit) manipulo la entrega de divisas según el horizonte políticos del solicitante de divisas.
Otras políticas públicas coadyuvaron la descapitalización del sector industrial y agroindustrial venezolano, el control de precios, lo cual impedía la acumulación del capital (inversión neta) hasta lograr su ruina y empobrecimiento.
Leyes restrictivas le quitan al capital privado de los venezolanos la posibilidad de levantar inversiones en los sectores de mayor productividad de la economía, minería, petróleo.
La contabilidad de los mecanismos para descapitalizar la economía privada no termina en leyes, decretos, o garantías constitucionales, sino que también ha contenido una buena dosis de violencia política y social, a un Estado y gobierno gobernando en muchas ocasiones al margen de la ley que ellos organizan a solicitud del Presidente, y a aprobar entre gallos y media noche.
*Economista, PHD (Londres)
domingo, 24 de enero de 2010
El BCV quema reservas: una operacion suicida
QUEMANDO RESERVAS…….EL JUEGO DEL GATO Y EL RATON DEL BCV
Alexander Guerrero E ( )
Porque ocurre una devaluación?. Aunque la explicación es esencialmente técnica, para comprender ese fenómeno, sin embargo, no es necesario ningún grado en Economía. Instintos afinados hacen comprender porque una devaluación en Venezuela, un país donde el dueño de los dólares por exportación de petróleo es el gobierno, al mismo tiempo un entorno institucional donde el Banco Central es dependiente del fisco, imprime dinero para financiar el déficit fiscal, y donde las divisas adquiridas por el BCV provienen de PDVSA una empresa –petrolera- estatal sujeta a un régimen legal que administra la explotación de yacimientos petroleros fiscales.
La sujeción del BCV a la política fiscal esta en la Ley del BCV, se realizo bajo las últimas dos reformas de su Ley; de manera que devaluar para obtener bolívares para financiar el déficit fiscal es consustancial a la armadura institucional del BCV. Ello convierte al bolívar –la moneda- en una especie de unidad de cuenta. Acá una especificidad. Quien le vende los dólares al BCV es PDVSA, empresa cuyo dueño es el fisco. PDVSA recibe esos bolívares con los cuales cancela al fisco royalties, impuestos, dividendos, etc. Visto así, queda claro que la razón para extraer mas bolívares por cada dólar –devaluación- es netamente fiscal; es decir, el gobierno recurre a la magia de la devaluación para obtener más bolívares por cada. Así el gobierno busca tapar el hueco fiscal con bolívares, que por esa razón cada día tienen menor poder de compra.
Es fácil intuir, sin mayores complicaciones los incentivos de una de una devaluación del bolívar, habrá más bolívares para sostener el gasto fiscal, al costo de mayor inflación en la calle. De esta manera habrán más bolívares por dólar, el fisco para hacerse con más bolívares por menos dólares (devaluados) manipula la paridad cambiaria, aumenta el número de bolívares por cada dólar que el BCV vende, impactando los precios en la economía, el resultado neto: el bolívar vale menos, se requieren más para comprar lo mismo. Extendiendo el argumento y entrando en una explicación en la economía política, se concluye que el gobierno se financia también con la inflación, la gente pondrá los bolívares, el poder de compra del salario real y los ahorros cae, para que el gobierno tenga los bolívares para su gasto; los políticos aseguran así, tener los bolívares para continuar la farra, ineficiencia y derroche.
Esta última devaluación es la cuarta que el Presidente Chávez le impone al bolívar desde que tomo el poder en 1999. Con el bolívar él ha hecho más o menos lo que ha querido, y digo querido, porque él le impone a sus decisiones en políticas su sello personal, la AN ha legislado bajo su pedido, sin que medien más explicaciones que sus mandatos como Comandante en jefe de la Economía y otras cosas. Así, devaluó al bolívar en más de 600% , de 534 por dólar donde lo encontró en 1999 hasta hoy de un sistema con tres precios; a saber, 2.6, 4.3 Bs/$ y otro mucho mayor en el mercado paralelo –permuta- , a sabiendas que el más interesado en mantenerlo alto allí es el mismo gobierno. Acotemos que el gobierno creó el paralelo por ley, y diseño los mecanismos algo heterodoxos de arbitraje donde la gente compra los dólares que no vende ni CADIVI ni el BCV. El objetivo fiscal de esa Ley cambiaria era crear un esquema financiero discrecional para la emisión de deuda pública en moneda nacional o en dólares.
La discrecionalidad monetaria, una manera de acabar con el llamado poder monetario que emergía del proceso constituyente del 99, ha llegado a tanto que entre gallos y media noche, la AN ha reformado la ley del BCV en tres oportunidades, desde la aprobación de la ley del BCV en el 2000. Las cosas han ido sin límites hasta el paroxismo fantasioso de crear una nueva moneda, eliminando tres ceros (eso se conoce como indexación monetaria) al la cual el gobierno denomino Bolívar Fuerte, una especie de esquema político para comprar incautos en su mercado político, pero también en otros mercados. Pero que la realidad mas rica que la fantasía, ha vuelto añicos el poder de compra de ese Bolívar Fuerte, que desde luego, en dos años ha perdido esa fuerza ficticia, para tener hoy apenas la mitad del valor de hace año y medio. En otras palabras si hace dos anos un bolívar compraba una arepa, hoy apenas paga la mitad de la arepa.
Cuando leemos los números de inflación, en realidad ello significa que los precios suben y suben, y el salario y los ingresos se deprecian, el gobierno aprovechando el dominio político sobre el BCV y la propiedad sobre PDVSA, busca a todo evento asegurarse con la mayor cantidad de bolívares que el fisco tiene en su agenda como gasto publico. No hay nada más fácil que fabricar moneda sin valor que dominar las prensas del BCV, para ellos se requiere que la autoridad monetaria no lo sea más, convertido como hoy sin independencia y autonomía en una especie de banco de desarrollo.
Desde luego que la historia no termina allí, en la calle, la gente no se comió el cuento del Bolívar Fuerte, y para adquirir los dólares lo hacen a través del mecanismo creado por el mismo gobierno en la Ley cambiaria. Recordemos que este mecanismo conocido como “permuta” fue diseñado para que el gobierno pudiera emitiera deuda pública a discreción en bolívares y/o dólares. Así ah sido. Por ejemplo, en el 2009 se emitieron más de 17 mil millones de dólares en bonos públicos. A eso la gente le llamo dólar permuta, o paralelo como se le conoce más amigablemente. Allí el precio del dólar es casi tres veces el precio del dólar “barato” que las empresas del Estado y el gobierno disfrutan, ahora a un cambio de 2.60 Bs/$, que en los hechos la discrecionalidad sobre ese mandato podría hacer que la devaluación se acerque al 100%!!, por lo que en ese régimen cambiario, con esos diferenciales depreda los reales del venezolano, trabajador, empresario, etc.
La depredación alcanzo su clímax hace dos semanas, cuando el BCV, su directorio, con la ilusión de atrapar el cambio en el paralelo, comenzó a quemar reservas internacionales, en una operación monetaria suicida, y sin mayor sentido económico y financiero, un juego del gato y el ratón. Así, cada vez que el dólar paralelo sube el BCV interviene con bonos a 4.85, con una prima que lo lleva a 5,35 Bs /$, más cerca del “paralelo”, con lo cual ocurre cualquier cosa menos que detener el alza del paralelo, en un juego donde el BCV juega un juego pierde-pierde. De hecho en el mercado paralelo opera una conocida profecía, que a todo evento se auto cumple. La presión inflacionaria no se detendrá, porque los precios se marcaran en alza, es decir el precio de reposición, con lo cual la demanda caerá aun más y la economía intensificara su contracción.
Cada dólar que el BCV coloca en el mercado por debajo del precio en el paralelo induce una baja en la tasa, se convierte en un mango bajito, porque los agentes en ese mercado paralelo y el público en general sacan las cuentas que en gobierno y en el BCV no sacan por razones muy curiosas. Cada dólar en el mercado paralelo subastado por el BCV induce una venta rápida de dólares a menores precio, claro está, para adquirir los bolívares con los cuales les compran al BCV esos subastados dólares. El problema central está en que como no hay libertad cambiaria la tasa de cambio está sujeta a los riesgos, a las malas políticas y a la expectativa de mayor inflación, porque es conocimiento de la opinión pública que en la medida que el Estado crezca los problemas fiscales serán más severos, ese es el síndrome de los huevos de las serpientes.
EL BCV así hace el ridículo en política monetaria, porque el mercado observa y alimenta que lo que está haciendo el BCV es quemar reservas, y si el Directorio del BCV no lo sabe, será más ignorancia y complicidad con la vena especuladora cambiaria que esos dólares no regresan al BCV sino que se van hacia el mercado internacional, y que solo los petroleros son los que ingresan, un escenario nada envidiable para el BCV y el fisco. El BCV estaría así, entregando dólares por debajo de su valor real en el mercado, sin que para ello tenga alguna teoría o política monetaria sensata que permita los dos objetivos normales que perdió en el camino cuando fue mutilada su independencia.
Así, a saber, en primer lugar, proteger el valor real del bolívar manteniendo una firme política antiinflacionaria, la que pasaría desde luego por evitar las transferencias de reservas internacionales del BVCV a FONDEN, sin esterilizar los bolívares que por esas reservas se pagaron, basado en un artificio contable que no puede esconder la realidad monetaria que trae la presión inflacionaria que se siente en las calle. Y en segundo lugar, no financiar el gasto, público, las reformas últimas de la ley del BCV crearon un buen número de recovecos para financiar el gasto público. Sabemos por teoría y por realidad económica y social que todas esas perversidades institucionales son la fuente de la fuerte presión inflacionaria de estas semanas. El camino a la hiperinflación está servido, acotemos que la hiperinflación en Venezuela es de dos dígitos grandes.
Alexander Guerrero E ( )
Porque ocurre una devaluación?. Aunque la explicación es esencialmente técnica, para comprender ese fenómeno, sin embargo, no es necesario ningún grado en Economía. Instintos afinados hacen comprender porque una devaluación en Venezuela, un país donde el dueño de los dólares por exportación de petróleo es el gobierno, al mismo tiempo un entorno institucional donde el Banco Central es dependiente del fisco, imprime dinero para financiar el déficit fiscal, y donde las divisas adquiridas por el BCV provienen de PDVSA una empresa –petrolera- estatal sujeta a un régimen legal que administra la explotación de yacimientos petroleros fiscales.
La sujeción del BCV a la política fiscal esta en la Ley del BCV, se realizo bajo las últimas dos reformas de su Ley; de manera que devaluar para obtener bolívares para financiar el déficit fiscal es consustancial a la armadura institucional del BCV. Ello convierte al bolívar –la moneda- en una especie de unidad de cuenta. Acá una especificidad. Quien le vende los dólares al BCV es PDVSA, empresa cuyo dueño es el fisco. PDVSA recibe esos bolívares con los cuales cancela al fisco royalties, impuestos, dividendos, etc. Visto así, queda claro que la razón para extraer mas bolívares por cada dólar –devaluación- es netamente fiscal; es decir, el gobierno recurre a la magia de la devaluación para obtener más bolívares por cada. Así el gobierno busca tapar el hueco fiscal con bolívares, que por esa razón cada día tienen menor poder de compra.
Es fácil intuir, sin mayores complicaciones los incentivos de una de una devaluación del bolívar, habrá más bolívares para sostener el gasto fiscal, al costo de mayor inflación en la calle. De esta manera habrán más bolívares por dólar, el fisco para hacerse con más bolívares por menos dólares (devaluados) manipula la paridad cambiaria, aumenta el número de bolívares por cada dólar que el BCV vende, impactando los precios en la economía, el resultado neto: el bolívar vale menos, se requieren más para comprar lo mismo. Extendiendo el argumento y entrando en una explicación en la economía política, se concluye que el gobierno se financia también con la inflación, la gente pondrá los bolívares, el poder de compra del salario real y los ahorros cae, para que el gobierno tenga los bolívares para su gasto; los políticos aseguran así, tener los bolívares para continuar la farra, ineficiencia y derroche.
Esta última devaluación es la cuarta que el Presidente Chávez le impone al bolívar desde que tomo el poder en 1999. Con el bolívar él ha hecho más o menos lo que ha querido, y digo querido, porque él le impone a sus decisiones en políticas su sello personal, la AN ha legislado bajo su pedido, sin que medien más explicaciones que sus mandatos como Comandante en jefe de la Economía y otras cosas. Así, devaluó al bolívar en más de 600% , de 534 por dólar donde lo encontró en 1999 hasta hoy de un sistema con tres precios; a saber, 2.6, 4.3 Bs/$ y otro mucho mayor en el mercado paralelo –permuta- , a sabiendas que el más interesado en mantenerlo alto allí es el mismo gobierno. Acotemos que el gobierno creó el paralelo por ley, y diseño los mecanismos algo heterodoxos de arbitraje donde la gente compra los dólares que no vende ni CADIVI ni el BCV. El objetivo fiscal de esa Ley cambiaria era crear un esquema financiero discrecional para la emisión de deuda pública en moneda nacional o en dólares.
La discrecionalidad monetaria, una manera de acabar con el llamado poder monetario que emergía del proceso constituyente del 99, ha llegado a tanto que entre gallos y media noche, la AN ha reformado la ley del BCV en tres oportunidades, desde la aprobación de la ley del BCV en el 2000. Las cosas han ido sin límites hasta el paroxismo fantasioso de crear una nueva moneda, eliminando tres ceros (eso se conoce como indexación monetaria) al la cual el gobierno denomino Bolívar Fuerte, una especie de esquema político para comprar incautos en su mercado político, pero también en otros mercados. Pero que la realidad mas rica que la fantasía, ha vuelto añicos el poder de compra de ese Bolívar Fuerte, que desde luego, en dos años ha perdido esa fuerza ficticia, para tener hoy apenas la mitad del valor de hace año y medio. En otras palabras si hace dos anos un bolívar compraba una arepa, hoy apenas paga la mitad de la arepa.
Cuando leemos los números de inflación, en realidad ello significa que los precios suben y suben, y el salario y los ingresos se deprecian, el gobierno aprovechando el dominio político sobre el BCV y la propiedad sobre PDVSA, busca a todo evento asegurarse con la mayor cantidad de bolívares que el fisco tiene en su agenda como gasto publico. No hay nada más fácil que fabricar moneda sin valor que dominar las prensas del BCV, para ellos se requiere que la autoridad monetaria no lo sea más, convertido como hoy sin independencia y autonomía en una especie de banco de desarrollo.
Desde luego que la historia no termina allí, en la calle, la gente no se comió el cuento del Bolívar Fuerte, y para adquirir los dólares lo hacen a través del mecanismo creado por el mismo gobierno en la Ley cambiaria. Recordemos que este mecanismo conocido como “permuta” fue diseñado para que el gobierno pudiera emitiera deuda pública a discreción en bolívares y/o dólares. Así ah sido. Por ejemplo, en el 2009 se emitieron más de 17 mil millones de dólares en bonos públicos. A eso la gente le llamo dólar permuta, o paralelo como se le conoce más amigablemente. Allí el precio del dólar es casi tres veces el precio del dólar “barato” que las empresas del Estado y el gobierno disfrutan, ahora a un cambio de 2.60 Bs/$, que en los hechos la discrecionalidad sobre ese mandato podría hacer que la devaluación se acerque al 100%!!, por lo que en ese régimen cambiario, con esos diferenciales depreda los reales del venezolano, trabajador, empresario, etc.
La depredación alcanzo su clímax hace dos semanas, cuando el BCV, su directorio, con la ilusión de atrapar el cambio en el paralelo, comenzó a quemar reservas internacionales, en una operación monetaria suicida, y sin mayor sentido económico y financiero, un juego del gato y el ratón. Así, cada vez que el dólar paralelo sube el BCV interviene con bonos a 4.85, con una prima que lo lleva a 5,35 Bs /$, más cerca del “paralelo”, con lo cual ocurre cualquier cosa menos que detener el alza del paralelo, en un juego donde el BCV juega un juego pierde-pierde. De hecho en el mercado paralelo opera una conocida profecía, que a todo evento se auto cumple. La presión inflacionaria no se detendrá, porque los precios se marcaran en alza, es decir el precio de reposición, con lo cual la demanda caerá aun más y la economía intensificara su contracción.
Cada dólar que el BCV coloca en el mercado por debajo del precio en el paralelo induce una baja en la tasa, se convierte en un mango bajito, porque los agentes en ese mercado paralelo y el público en general sacan las cuentas que en gobierno y en el BCV no sacan por razones muy curiosas. Cada dólar en el mercado paralelo subastado por el BCV induce una venta rápida de dólares a menores precio, claro está, para adquirir los bolívares con los cuales les compran al BCV esos subastados dólares. El problema central está en que como no hay libertad cambiaria la tasa de cambio está sujeta a los riesgos, a las malas políticas y a la expectativa de mayor inflación, porque es conocimiento de la opinión pública que en la medida que el Estado crezca los problemas fiscales serán más severos, ese es el síndrome de los huevos de las serpientes.
EL BCV así hace el ridículo en política monetaria, porque el mercado observa y alimenta que lo que está haciendo el BCV es quemar reservas, y si el Directorio del BCV no lo sabe, será más ignorancia y complicidad con la vena especuladora cambiaria que esos dólares no regresan al BCV sino que se van hacia el mercado internacional, y que solo los petroleros son los que ingresan, un escenario nada envidiable para el BCV y el fisco. El BCV estaría así, entregando dólares por debajo de su valor real en el mercado, sin que para ello tenga alguna teoría o política monetaria sensata que permita los dos objetivos normales que perdió en el camino cuando fue mutilada su independencia.
Así, a saber, en primer lugar, proteger el valor real del bolívar manteniendo una firme política antiinflacionaria, la que pasaría desde luego por evitar las transferencias de reservas internacionales del BVCV a FONDEN, sin esterilizar los bolívares que por esas reservas se pagaron, basado en un artificio contable que no puede esconder la realidad monetaria que trae la presión inflacionaria que se siente en las calle. Y en segundo lugar, no financiar el gasto, público, las reformas últimas de la ley del BCV crearon un buen número de recovecos para financiar el gasto público. Sabemos por teoría y por realidad económica y social que todas esas perversidades institucionales son la fuente de la fuerte presión inflacionaria de estas semanas. El camino a la hiperinflación está servido, acotemos que la hiperinflación en Venezuela es de dos dígitos grandes.
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